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1
- 2 |
Un
brindis con “Gato Rey”
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Con
el último aliento, con el esfuerzo supremo, con la última
gota de transpiración. Así llegó Banfield al
triunfo tan deseado, tan trabajado, pero con mucha paciencia, sobreponiéndose
al infortunio de haber perdido a un hombre a los 62, justo en el
momento en el que el local arreciaba en su intento por zafar de
la promoción y a escasos 3´ de haber igualado el marcador.
Hasta allí todo era parejo, pero Banfield insinuaba lastimar
cuando invadía el sector izquierdo suyo – derecho de
la defensa local- por allí 1º Barrionuevo, y también
el Chipi habían incursionado en la 1ª mitad, y todo
quedó en cero gracias a los cruces de Galván (de lo
mejor del “Bichito”).
En la reanudación Andrizzi desnudó esa falencia y
estampó el zurdazo a la red, previa apilada de Galván,
a pocos minutos en gran acción de Machín, el pibe
Córdoba igualó con un golazo; y luego la expulsión
de Barijho, puso al Taladro en el horno”, porque el local
disponía de campo y balón, aun así la esperanza
nunca se redujo y con un golpe de timón llegó el brindis
con “Gato Rey” , porque el DT interino ( 100% de eficacia
en puntos y cambios) metió 1º a Cvitanich y luego a
D´atlo, y entre los dos edificaron el triunfo en tres maniobras:
la 1ª controló “ Anguila” Gutierrez, la
2ª la dilapidó el delantero y la última no falló.
Mandó al bicho a la promoción y al taladro a la Copa
Sudamericana. En el juego hilvanado de Argentinos estuvo la parte
linda del partido, que lo deja bien parado para los choques con
Atlético de Rafaela, en el tablero que diagramó Leeb
para este juego, habida cuenta de los 10 jugadores que abandonaron
el club por diversos motivos antes del final del Torneo, esta la
clave del éxito. Y entre ese jeroglífico que debio
descifrar el gato estuvo media “ gatoneta” de reserva
– otro logro histórico- con seis o siete chicos ya
moldeados a la 1ª división. Si nos referimos al planteo
del local mantuvo la iniciativa pero sin lastimar, y la visita mantuvo
el dibujjo de 4-4-2 de Falcioni, y la calma cuando el barco parecia
navegar hacia el naufragio. Y a partir del buen pie de Galvan Gaston,
la presencia de San Martin y Leiva, y la sorprendente actuación
de Galarza por izquierda, más los cambios señalados
y el andar del resto, edificó este triunfo glorioso, por
el Subcampeonato, por la Copa Sudamericana, por la gente que festejó
a full hasta Maipú y Alsina, y ellos mismos que se volvieron
a bañar de gloria. Felices vacaciones – aunque cortas-
Taladro. Y un brindis con “gato rey”.
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