Torneo Clausura 2005 x Rafael Maio
1 - 2

Un brindis con “Gato Rey”

Con el último aliento, con el esfuerzo supremo, con la última gota de transpiración. Así llegó Banfield al triunfo tan deseado, tan trabajado, pero con mucha paciencia, sobreponiéndose al infortunio de haber perdido a un hombre a los 62, justo en el momento en el que el local arreciaba en su intento por zafar de la promoción y a escasos 3´ de haber igualado el marcador. Hasta allí todo era parejo, pero Banfield insinuaba lastimar cuando invadía el sector izquierdo suyo – derecho de la defensa local- por allí 1º Barrionuevo, y también el Chipi habían incursionado en la 1ª mitad, y todo quedó en cero gracias a los cruces de Galván (de lo mejor del “Bichito”).
En la reanudación Andrizzi desnudó esa falencia y estampó el zurdazo a la red, previa apilada de Galván, a pocos minutos en gran acción de Machín, el pibe Córdoba igualó con un golazo; y luego la expulsión de Barijho, puso al Taladro en el horno”, porque el local disponía de campo y balón, aun así la esperanza nunca se redujo y con un golpe de timón llegó el brindis con “Gato Rey” , porque el DT interino ( 100% de eficacia en puntos y cambios) metió 1º a Cvitanich y luego a D´atlo, y entre los dos edificaron el triunfo en tres maniobras: la 1ª controló “ Anguila” Gutierrez, la 2ª la dilapidó el delantero y la última no falló. Mandó al bicho a la promoción y al taladro a la Copa Sudamericana. En el juego hilvanado de Argentinos estuvo la parte linda del partido, que lo deja bien parado para los choques con Atlético de Rafaela, en el tablero que diagramó Leeb para este juego, habida cuenta de los 10 jugadores que abandonaron el club por diversos motivos antes del final del Torneo, esta la clave del éxito. Y entre ese jeroglífico que debio descifrar el gato estuvo media “ gatoneta” de reserva – otro logro histórico- con seis o siete chicos ya moldeados a la 1ª división. Si nos referimos al planteo del local mantuvo la iniciativa pero sin lastimar, y la visita mantuvo el dibujjo de 4-4-2 de Falcioni, y la calma cuando el barco parecia navegar hacia el naufragio. Y a partir del buen pie de Galvan Gaston, la presencia de San Martin y Leiva, y la sorprendente actuación de Galarza por izquierda, más los cambios señalados y el andar del resto, edificó este triunfo glorioso, por el Subcampeonato, por la Copa Sudamericana, por la gente que festejó a full hasta Maipú y Alsina, y ellos mismos que se volvieron a bañar de gloria. Felices vacaciones – aunque cortas- Taladro. Y un brindis con “gato rey”.