Nacido
hace 31 años en Buenos Aires, José Luis Sánchez
dio sus primeros pasos futbolísticos en Deportivo Laferre,
donde jugó entre 1993 y 1997, y hasta donde retornó
en 2005 para volver a vestir la camiseta que lo vio nacer, incluso
un día antes del fatal accidente en moto.
Ya en 1996 hubo una primera señal de que la relación
con la velocidad no sería lo más conveniente en
su carrera, cuando el técnico Carlos Salvador Bilardo
lo calificó como "un irresponsable" y no lo
quiso en Boca Juniors porque lo vio llegar a una práctica
en el vehículo de dos ruedas.
El
popular apodo de "Garrafa" (como llaman a los balones
de gas en Argentina) lo explicó el mismo en su momento:
"Si no hubiera sido futbolista, habría sido 'garrafero'
(repartidor de gas) como mi padre".
Deportivo
Laferrere fue su gran amor, y su deseo era seguir en el club
de la Primera B por muchos años más: "Me
retiraré cerca de los 35 acá, donde empecé
a jugar a los 14. Y luego creo que sería técnico
de inferiores".
Su
vida de futbolista también lo llevó a El Porvenir
(1997-99) y a Bellavista de Uruguay (1999-00).
En
la temporada 2000-2001 logró el sueño de jugar
en Primera con Banfield. Fue clave en las finales por el ascenso,
y como premio se regaló un Mercedes Benz Clase A. "Nunca
más en moto. Ahora en autito y con cinturón de
seguridad", dijo aquella vez, pero volvió a montarse
sobre dos ruedas.
Bajo
la dirección de Julio César Falcioni se consagró
como creador de Banfield, donde cumplió sus mejores actuaciones
y se ganó con creces el cariño de la hinchada
del "Taladro".