martes, 10 de enero de 2006
El fútbol despidió a 'Garrafa' Sánchez - (Crónica)


Los restos del futbolista José Luis 'Garrafa' Sánchez, fallecido ayer luego de agonizar dos días tras un accidente en motocicleta, fueron inhumados hoy en un cementerio de Esteban Echeverría acompañado por un millar de hinchas de Deportivo Laferrere, club del que fue el máximo ídolo histórico.
Sánchez, de 31 años, falleció ayer a las 15.20 en un hospital privado de la localidad bonaerense de Moreno, donde se encontraba internado desde el último viernes con "muerte cerebral" a causa de las múltiples heridas que sufrió al accidentarse con su moto.

Durante la madrugada los jugadores de Banfield, ex compañeros de Sánchez, Javier Sanguinetti, Adrián González, Cristian Lucchetti, Marcos Galarza, Damián Toledo y Julio Barraza viajaron al velatorio, desde la ciudad de Tandil, donde están haciendo la pretemporada.

Además asistieron personalidades del fútbol como el técnico Carlos Bilardo (lo entrenó durante pocos días en Boca Juniors), muchos dirigentes y jugadores del fútbol del ascenso y el vicepresidente de Banfield, Raúl Baud.

El velatorio, que fue a cajón abierto, se realizó en la sede de Deportivo Laferrere y luego el cortejo se trasladó al campo de juego del estadio ante la presencia de unos mil simpatizantes del club "villero".

El féretro fue transportado por el campo de juego, acompañado por el grito de "No se va, el Loco no va...", como la hinchada de Laferrere llamaba al mediocampista.

Más adelante, el cortejo se dirigió al centro comercial de Gregorio de Laferrere, a la plaza de la ciudad y cientos de vecinos salieron de sus viviendas y comercios para acompañar con aplausos y gritos el último contacto con su ídolo.

Antes de trasladarse al cementerio privado "Las Praderas", en Esteban Echeverría, el cortejo se detuvo en la puerta de la casa de Sánchez, de la que colgaban varias banderas verdes y blancas de Laferrere.

Ya en el cementerio, donde también había simpatizantes de Banfield (club con el que Sánchez ascendió a primera división en 2001), se ofició una misa en la capilla.

Los familiares directos de "Garrafa", sus actuales compañeros de Laferrere y amigos personales tuvieron prioridad para despedir al féretro y luego el millar de hinchas, que desplegó una bandera gigante del club, formó una larga fila para dar el último saludo a los restos del volante.

Entre los futbolistas presentes en la despedida, el ex defensor Rubén Checchia, compañero de Sánchez en El Porvenir (salieron campeones de la Primera B en 1999), recordó un diálogo con "Garrafa" sobre el peligro de trasladarse en motocicletas de gran cilindrada, hace apenas dos semanas.

"Vino hace quince días a Agremiados (FAA) para atenderse por una molestia con nuestro kinesiólogo. Le dije que dejara la moto, que era muy peligrosa y me contestó 'Pedime cualquier cosa, pero la moto no, es un vicio para mí'".

El entrenador de Laferrere, Horacio Bidevich, resaltó "el dolor profundo que tiene todo el plantel", recordó que Sánchez "era una persona de bien" y que repetía hasta el cansancio que quería "romperla en el Clausura de la Primera B para salvar al club del descenso".

Además, el cantante de tango y simpatizante de Banfield Martín Alvarado, quien compuso el "Candombe para Garrafa" tuvo palabras emotivas sobre su relación con el jugador.

"No puedo creer esto. Es mi ídolo máximo en el futbol, Es un héroe de pueblo, como lo definió (Alejandro) Dolina. Compuse la canción hace 4 años, cuando Banfield subió a primera, pero le di difusión hace poco tiempo", sostuvo el cantante.

Y agregó: "Cuando le acerqué el tema, 'Garrafa' pensó que lo estaba cargando. Al ratito entendió que era cierto, me abrazó y me dio un beso. Fue a la camioneta de Banfield, revolvió la bolsa de la utilería, buscó la camiseta número diez y me la regaló. Eso me marcó para siempre".

El ex jugador de Deportivo Laferrere, El Porvenir, Bella Vista de Uruguay y Banfield siempre fue un apasionado por las motos y se accidentó sólo, cuando realizó una pirueta llamada 'wheeling', que consiste en parar la moto sobre la rueda trasera.

En la violenta caída, 'Garrafa', que no usaba casco, golpeó su cabeza contra un cantero situado en la puerta de su casa, ubicada en Andrade y Magnasco, en Gregorio de Laferrere.

Así se fue uno de los mejores jugadores que pisó las canchas del fútbol del ascenso argentino. Murió joven y haciendo locuras. Como era él. Su gente, la de la 'villa' en Laferrere lo despidió como se merecía: como se le dice adiós a un grande.