Lunes
9 de Enero de 2006
Dolor por la muerte de "Garrafa" Sánchez
BUENOS
AIRES, 9 (NA). - El futbolista José Luis "Garrafa"
Sánchez falleció ayer, tras haber sufrido un accidente
con su moto el viernes pasado, en cercanías de su domicilio,
se informó en la clínica Mariano Moreno, donde
estaba internado.
Sánchez, quien actualmente se desempeñaba en Deportivo
Laferrere, permanecía internado desde el viernes con
muerte cerebral, conectado a un respirador artificial, con politraumatismos
en la cabeza y pérdida de masa encefálica.
Sin embargo, ayer, un paro cardíaco determinó
el trágico final de su vida.
Su estado de salud se había complicado el sábado,
debido a una infección estomacal.
Sánchez, de 31 años, permanecía internado
en la clínica Mariano Moreno en estado de coma profundo.
Reconocido por su habilidad, el jugador había debutado
en Deportivo Laferrere el 26 de noviembre de 1993 contra Almirante
Brown y estuvo en el equipo de La Matanza hasta 1997 cuando
pasó a El Porvenir, con el que logró el ascenso
a Primera B Nacional.
En el conjunto de Gerli permaneció hasta 2000 y de ahí
pasó a Bella Vista de Uruguay.
Por una enfermedad de su padre volvió al país,
de modo que entre 2001 y 2005 estuvo en Banfield, donde en el
primer año subió a la máxima categoría
del fútbol argentino y luego hasta llegó a disputar
una Copa Libertadores.
En julio de 2005 se fue del "Taladro" para retornar
a Deportivo Laferrere, el club de sus amores (vivía a
tres cuadras del estadio) y su último partido fue el
10 de diciembre contra All Boys.
El
potrero en el alma
"Garrafa
Sánchez es el símbolo del fútbol",
sentenció el genial Alejandro Dolina, y tal vez no estaba
errado en su definición porque José Luis Sánchez
tenía una forma de ver el deporte de manera particular,
que seguro quedará en el recuerdo.
"Sé que no es usual ponderar así a alguien,
pero acaso es para difundir una manera de ver el fútbol
que no abunda", había expresado Dolina en una entrevista
con un matutino deportivo, en la que conoció personalmente
al jugador.
José Luis Sánchez comenzó de abajo, jugando
en Deportivo Laferrere, ahí donde volvió el año
pasado para sentirse rodeado por el cariño de su gente,
luego de quedar libre de Banfield, donde en el último
tiempo estuvo perseguido por las lesiones.
Debutó oficialmente en primera el 26 de noviembre de
1993 en un clásico que Deportivo Laferrere disputó
con Almirante Brown, por el Torneo Nacional B 1993/94.
Por ese entonces tenía 19 años y el entrenador
José Argerich lo puso como marcador lateral izquierdo,
pero pese al puesto "Garrafa" se daba los lujos de
salir jugando con caños incluidos a sus rivales.
Su primer gol se lo marcó a Jorge Vivaldo, pese a que
Laferrere perdió por goleada ante Colón de Santa
Fe (6 a 1).
"Garrafa", apodo que había tomado del oficio
de "garrafero" de su padre -lo que él mismo
reconoció hubiera sido si no se dedicaba al fútbol-,
tenía características bochinescas y algunas maradonianas.
Su zurda, su calva, su paso cansino por momentos y su tremenda
personalidad para aparecer en las situaciones difíciles,
incluso para pelearse o discutir y recibir una expulsión,
fueron sinónimo de su juego.
No fue campeón del mundo. No jugó en la selección
argentina. Tampoco viajó a Europa. Sólo desplegó
su fútbol en el ascenso y en la Primera División
de Argentina y Uruguay.
Hace unos días, sobre otra moto, "Garrafa"
hizo su última pirueta, le salió mal. La pelota
seguramente está triste, como todo el fútbol argentino.